20 maggio 2011
Amanece el sol de nuestra revolución
Nadie imaginaría que llegaríamos a tanto.
Nadie se atrevía ni siquiera a soñarlo.
Sin embargo seguimos en la calle, con más fuerza, más convicción, más autorganización que nunca.
Nuestro grito ha superado las barreras, del miedo antes de todo, sociales, de género y los confines regionales y nacionales.
Ya somos un gran movimiento, un ejemplo, una esperanza de cambio y de futuro, para much@s y para nosotr@s mismos.
Nuestras propuestas son tan genuinas y llenas de buen sentido que no hay quien no se sienta representado o simpatice con ellas. Hasta l@s politic@s se asombran en descubrir que se pueden tener ideas populares sin renunciar al respeto humano y a la dignidad.
Ahora bien, que no cedamos a la presión externa y a su intento instrumentalizador que todo reduce a producto de consumo.
Quedémonos puros y puras, preservemos nuestra integridad, nuestra dignidad, nuestra valentía, estos son nuestros puntos de fuerza, nuestras armas ante todo un sistema que nos divide para controlarnos, que nos embriaga con valores baratos, que siembra miedo, avidez, competitividad, arrogancia, violencia.
A todo esto nos oponemos juntando nuestras voces y promovemos la paz, la solidaridad, la igualdad, y antes de todo, la humanidad.